JAVIER MARIAS
Monólogo del esclavo
¿Acaso no soy como tú en todo, acaso no fuimos iguales? Los dos hemos nacido y crecido muy cerca, los dos respiramos y caminamos por las mismas calles y vamos a los mismos bares, y nos ponemos tristes o alegres por motivos semejantes, y tenemos parecidos afanes y parecidos miedos, tus deseos y tus fracasos no son distintos de los míos.
Pero no, ya no soy como tú en todo. Si tú hablas yo te escucho, o si no quiero escucharte me voy y dejo que te oigan otros. Y sigues respirando y caminando por nuestras calles y acodándote en nuestros bares, y te sigues poniendo triste o alegre. Pero si soy yo quien habla, tú me escuchas y a continuación decides que nadie debe escucharme, y la única forma de asegurarte de que así suceda es que yo ya no respire más ni camine libre por nuestras calles ni vuelva a tener afanes ni tan siquiera miedos. O sólo me permites el miedo a ti. Decides que yo no exista. Ya no somos iguales mientras aún estoy vivo, ni lo seremos cuando ya haya muerto, ni tampoco cuando tú también estés muerto. Tú eres y serás mi tirano, y yo habré sido tu esclavo.
Javier Marías
(Para el acto de homenaje a José Luis López de Lacalle, el 8 de mayo de 2001)
¿Acaso no soy como tú en todo, acaso no fuimos iguales? Los dos hemos nacido y crecido muy cerca, los dos respiramos y caminamos por las mismas calles y vamos a los mismos bares, y nos ponemos tristes o alegres por motivos semejantes, y tenemos parecidos afanes y parecidos miedos, tus deseos y tus fracasos no son distintos de los míos.
Pero no, ya no soy como tú en todo. Si tú hablas yo te escucho, o si no quiero escucharte me voy y dejo que te oigan otros. Y sigues respirando y caminando por nuestras calles y acodándote en nuestros bares, y te sigues poniendo triste o alegre. Pero si soy yo quien habla, tú me escuchas y a continuación decides que nadie debe escucharme, y la única forma de asegurarte de que así suceda es que yo ya no respire más ni camine libre por nuestras calles ni vuelva a tener afanes ni tan siquiera miedos. O sólo me permites el miedo a ti. Decides que yo no exista. Ya no somos iguales mientras aún estoy vivo, ni lo seremos cuando ya haya muerto, ni tampoco cuando tú también estés muerto. Tú eres y serás mi tirano, y yo habré sido tu esclavo.
Javier Marías
(Para el acto de homenaje a José Luis López de Lacalle, el 8 de mayo de 2001)

0 Comments:
Enviar um comentário
<< Home